Como si nada, han pasado mas de dos meses desde mi último escrito y lo que es peor, no hemos realizado ninguna actuación desde entonces, por lo menos tocando jazz… Ciertamente la cosa parece estar cruda, para mí siempre lo estuvo pero por lo que parece actualmente lo está para mucha más gente. Han desaparecido los clubs de nuestra ciudad y para algo que habren nuevo, parece que tira básicamente de las jam sessions como parece ser la linea conductora de la música en esta ciudad. Curiosamente siempre pensé que la participación en jam sessions tenía básicamente dos objetivos, el primero que te conocieran en el local para sacar un bolo o tener la oportunidad de tocar con un músico importante con el que no tendrías ocasión de hacerlo si no era de esta manera, bueno, había una tercera razón… el ayudar al club a tener un día más de actuación, pero claro, por que eras músico habitual de la programación de ese club… en una época donde te programaban casi todos los meses y más de un día a la semana. Nada nuevo en como ha funcionado siempre la ciudad de Valencia, tuvo una época dorada al juntarse una serie de circunstancias y lo que queda no deja de ser una secuela, por no ser ya no es ni el seguir la tradición más genuina del jazz como nota común entre los músicos.
A pesar de todo, seguimos intentando crear nuevos proyectos y yo he comenzado, o quizás seguido, con uno de mis favoritos, un grupo de gran combo o pequeña big band utilizando como termino genérico jazzteto, así no hay compromiso con el tamaño. Siempre me ha gustado arreglar en este formato, quizás por que es el que me puedo permitir llevar a cabo con músicos que lo pueden llevar a puerto de forma digna. Tras mi tentette, que por desgracia, estuvo concebido pensando en un músico en concreto y con la intención de recrear a Dizzy Guillespie, he optado por trabajar arreglos más accesibles que permitan un poco más la longevidad del grupo sean los que sean los componentes de el. El grupo probablemente se estrenará entre Abril y Junio y desde este mismo blog comunicaré el evento.
La otra novedad es mi participación en un grupo de jazz tradicional, odio la palabra dixieland, que hemos formado. Un divertimento más para los momentos de ocio y un reto a la propia tradición jazzistica de uno mismo. Veremos cuando estrenamos. Finalmente anunciar que Aljazzira Big Band continua y celebraremos el aniversario del club de jazz con la participación de una cantante en nuestro concierto en el jazz al carrer de Alzira, todo lo confirmaré cuando tengamos las fechas clasras.
Ya podeis escuchar la actuación de Aljazzira Big Band como banda invitada en el certamen internacional de bandas de Valencia del 2007. Todos los temas interpretados, se pùeden escuchar en la fonoteca virtual del CIBM solo tenéis que poner en la busqueda a Aljazzira como banda. Luego debeis pinchar en el altavoz y escucharéis el tema completo. La única pega es que están grabados con un volumen mas bien escaso, así que tendréis que darle un poco de “caña” a los altavoces.

Desde que me animé a cambiar la trompeta por el trombón una de las cosas que me ha llamado la atención, son los trombones usados en las big bands o en el jazz comparados con las orquestas y la evolución de su uso. Aunque en la trompeta, el tamaño de la tubería no es especialmente determinante en la sonoridad, en los trombones si es relevante. Siempre me he preguntado por qué las big bands que he seguido que se han creado en Valencia no acababan de sonar a las americanas, aparte de otras muchas razones, una de ellas es el tipo de trombones usados. No puedo dejar de recordar que cuando monté mi tentette el único trombonista (Toni Belenguer) tocaba el trombón bajo. Por suerte y de manera incosciente debido a mi ignorancia del instrumento, las partes de trombón no superaban el rango protegido de un trombón bajo, y curiosamente, en la parte grave sin recurrir a las notas pedales, había bastante movimiento. Pero bueno, según me contó, el había tocado muchas primeras partes con su trombón bajo, este hecho me llamó la atención, ya que el instrumento está pensado para tocar las últimas voces, no las primeras y evidentemente una primera parte sonaría mejor con mi Bach 16M (.508′’) que con su Bach 50B (.562″) y aún así (el mío) sería un instrumento en el límite de lo apropiado.
La tradición muestra que los primeros trombonistas de jazz utilizaban trombones con tuberías por debajo de .500 y campanas de 7 pulgadas, muchos músicos que tocan dixieland buscan trombones como el conn 4h que refleja el sonido de esa época, igualmente el sonido de las big bands de la era del swing se puede ver reflejado en el King 2b, del que hubo un modelo Tommy Dorsey. El tamaño .547 considerado como sinfónico actualmente, era utilizado como trombón bajo. J.J. Johnson fué el primero que empezó a utilizar un trombón de .508 de tubería y una campana de 8, el King 3B, tamaño que era considerado para orquesta, posteriormente Jimmy Knepper y Curtis Fuller utilizaron tamaños de .525 y solo Slide Hampton gasta .547 como tamaño (si mal no recuerdo tocaba la 3 parte en una big band que dirigió, no la primera), pero quitando el caso de J.J. que se considera dentro de los tamaños aceptables, los más grandes no funcionan bien en las primeras voces, y tampoco en el resto de partes si se quiere recrear el estilo de la era del swing.
El problema es debido a que los trombones son una prolongación de las trompetas y en ocasiones la 3y 4 trompeta pueden compartir líneas melódicas con el 1 y 2 trombón. Los trombones mas pequeños comparten muchas características de sonido con las trompetas, así que mezclan mejor. Los trombones de tubería grande suelen sonar oscuros y no mezclan con las trompetas de igual forma. Esto es lo que hace que las secciones de trombones suenen oscuras, difusas y poco rítmicas o retrasadas mezclando mal cuando se tocan en las big bands. “Caballo grande ande o no ande” parece ser la máxima entre los trombonistas, sin embargo, quien quiera sonar con arreglo a la tradición del jazz debería de probar con trombones más pequeños, por lo menos, si quiere ser fiel a la tradición del dixieland o tocar las primeras voces de una big band.
Pasó el verano y por fin he tenido un rato tranquilo para escribir. Un pequeño repaso a los acontecimientos de este estío han sido el concierto de Aljazzira Big Band como agrupación invitada en el Certamen Internacional de Bandas de Valencia. Estupendo el trabajo realizado y un buen concierto, solo desearía que calara un poco más en este mundillo de las bandas la música de jazz, por desgracia creo que no se afronta este tema con un poco de seriedad y siempre se acaban interpretando temas tópicos sin entrar mucho en la esencia de esta música, que es más el como se toca que lo que se toca. Creo que con el tiempo las bandas se darán cuenta de que mucho del repertorio moderno y la manera de escribirse le deben mucho a los grandes de esta música. Muchos directores ignoran como se escribe para batería o sección rítmica y desconocen como se ejecutan algunas articulaciones provenientes del jazz, o la riqueza de sordinas o la corchea “swing”.
El segundo acontecimiento importante era para mí la actuación de Lee Konitz en el Palau, Lee siempre ha sido uno de mis músicos favoritos y solo había tenido la ocasión de poder asistir a un solo concierto de él. El de este verano me tenía que desquitar, pero no me gustó el planteamiento del grupo, considero que era una suerte de estrella invitada en un grupo muy desigual donde la rítmica parecía ir por su lado pasando del resto, pero bueno, este hombre tiene la virtud de hacer que una mierda parezca un pastel… un autentico genio que demostró que lo que la gente había ido era a escucharlo a él. Curiosamente creo que yo era de los jovenes del público, lo que me preocupa porque ya he cumplido 46… así que ¿Que co****s le pasa a la juventud, con más de 80 años que tiene este hombre, pocas ocasiones más habrá de escucharle en directo en España.
Quizás el gran problema real es que hace algo mas de 10 años los aficionados no teníamos muchas dudas de lo que era el jazz, hoy en día tampoco, sigue siendo lo mismo. Pero los promotores en su afán de ganar dinero y los programadores por identica razón o por llenar salas, han llevado al público a hacerle creer que el jazz es todo, menos el jazz…, curioso, en Madrid han llegado en un festival de jazz (el de Villalba) a no programar ni un solo concierto de esta música, ha habido pop, blues, rock, salsa, de todo menos jazz, pese a presentarse como un festival de jazz!!!. Esto no pasaría en un festival de otro estilo de música, pero bueno, parece que el jazz solo le interesa a 4 gatos pero poner su nombre da como brillo cultural.
Esta pequeña reflexión la hago porque este verano asistí a un concierto de una de las muchas big bands que hay en nuestra comunidad, aunque no se si serán de jazz o de qué porque en todo el concierto no llegaron a tocar un tema a walking, me dió mas la impresión de querer ser como aquella orquesta de música moderna de TVE que había en época del innombrable. Una orquesta interpretando temas pop y de baile. Siento tener que decir esto, más que nada por la gente que conozco que participa en ella, pero creo que es un error hacer eso, una big band de verdad, aunque sea de aficionados, ha de llevar temas de los que interpretó Basie, Ellington, Buddy Rich, Thad Jones, Gerry Mulligan o cualquiera de las grandes big bands que han habido, no temas pop y de pelicula, sin elaborar el arreglo de forma jazzistica. Hay muchos arreglos disponibles como para que esto sea posible, así que un suspenso para el director, hay que conjugar el buscarse las castañas con sembrar algo.
Una vez más, se acercan elecciones y aparece el famoso “puedo prometer y prometo…” las cosas mas peregrinas con tal de apañar algunos votos. Esto y algunos comentarios privados ya le han costado problemas al alcalde de Xativa, cosa normal, porque no puedes reirte y ridiculizar a tus propios electores. El jazz valenciano también entra en este cajón de sastre de promesas peregrinas, y en el anterior programa del PP se incluyó la creación de una big band de la Comunidad Valenciana. Curioso, pero para los que no lo sepan, el presidente Camps fué al mismo colegio que algunos músicos de jazz valencianos, así que no tendría que sorprendernos esto y otras novedades que ha anunciado, como la sucursal de la Berklee en la llamada futura torre de la música. Esto volvió a aparecer en los conciertos del Palau de les Arts que dió Perico con una big band, al realizarse la rueda de prensa, parece que les recordaron ese punto de su promesa electoral, y aprovecharon para decir que esa posibilidad seguía abierta y bla, bla, bla. Curioso porque en mi opinión realizaron el concierto de Perico (se quedó reducido a uno al final) para que no les pasara lo mismo que en el Palau de la Música, donde parece que les ha salido un grano en el culo mediático aunque intenten agradar a todos, de hecho hay un concierto al mes de jazz valenciano y participación en el festival, eso no ha pasado nunca en esta comunidad. Pero la premisa de la que parten es un poco errónea, el presunto Colectivo de Músicos de Jazz de Valencia, solo engloba a una parte de los músicos profesionales de aquí, y hay muchos que están fuera de él y eso les dá igual a los miembros de este colectivo mientras ellos sigan sacando tajada pero a la larga crea problemas a los políticos, que por evitarlos han realizado estas concesiones, así que ya veremos…
Pero la novedad de estas elecciones, la estrella, ha sido el anuncio de la torre de la Música, donde se ubicará la primera ¿franquicia? de Berklee en Europa. La Generalitat dice que con ello se ahorrarán dinero porque muchas de las ayudas y becas que les piden son para estudiar en Boston, así que en vez de dar dinero para ir allí, nos traemos la escuela para aquí… solo que es una Universidad privada y muy cara por cierto, donde casi el 80 por ciento de sus estudiantes son extranjeros. Yo me pregunto, ¿para que se regularizó el grado superior con la inclusión del jazz entre las especialidades si luego vamos a tener una escuela privada con su propio programa? A mí me huele que es una manera de no llevar la enseñanza del jazz al terreno público y que en vez de costarles dinero, ganar con esta escuela aquí, en una ciudad con un tiempo estupendo y playas. Pero para ello han de atraer al estudiante europeo que se va a Boston y convencerlo de que venga a Valencia, y ¿Que pasará cuando se abran más franquicias? También me hago preguntas sobre el profesorado, ya que además de tener un cierto prestigio internacional, tendrá que dar las clases en inglés. ¿Lo traerán de fuera, nó? Y como pretenderán atraer a alumnos a una ciudad donde está prohibido tocar en las calles y no hay salas donde actuar, y donde la vida musical es mas bién pauperrima, por lo menos la de todos los días, en el ámbito del jazz y música moderna… Porque para el músico profesional de música moderna y jazz solo ha habido una degradación de sus posibilidades de trabajo, ni siquiera en un gran evento como la America’s Cup ha producido un aumento de la demanda de músicos, y eso que se han abierto un montón de hoteles de cuatro estrellas para arriba… igual lo que buscan es acabar con nosotros…
Quizás lo más triste de todo, es que el jazz no aparece en el programa electoral de los demás partidos o por lo menos, no nos han hecho llegar como sería su gestión de estos temas y si nos guiamos por las experiencias anteriores casi te da por pensar que nada cambiaría o que incluso podía llegar a ser peor. Así están las cosas en los partidos que dicen defender la cultura, olvidan que el tema de la música engloba la enseñanza y la profesionalización, y que aunque hay muchas bandas, esto solo lleva a que cada vez haya más músicos profesionales y no todos van a orquestas, la música moderna también recoje a un montón de profesionales. Pero como vemos en sus actuaciones, el partido en el gobierno piensa que apoyar la creación es apoyar a la SGAE y sus afán recaudatorio, que es uno de los grandes canceres de la música moderna. Por lo menos mientras sea más barato poner música de lata que que se ganen la vida un número de músicos y sus familias.
Bueno, esta es una visión bastante simple de lo que nos dicen los políticos de la Comunidad Valenciana. Más o menos como aquella famosa broma de las tres grandes mentiras de un músico (”tranquilo, tranquilo que el bolo se cobra…”) nos prometen por un lado el oro y el moro, como siempre. Y por otro no sé no contesto, no me interesa el tema. Apañados vamos.